
(via fuckyeahgonzalohiguain)
<Sabado 23 hs>
Yéssica Zavala, a quien de aquí en adelante referiré como “YESS” me deja un mensaje en el muro, comunicandome que estaba sin entrada para ir a tigre y que tampoco tenía con quién ir.
En respuesta le mando un sms y combinamos que nos encontraríamos en la estación de Núñez para ir juntas a Victoria y comprar reventa ya que yo tampoco tenía ticket.
Domingo <16 hs>
Me llama Berna, de Arroyo Seco, y me da el bálsamo de la tarde.
Tenía un ticket para mí, teníamos uno menos por conseguir.
<17.55 hs>
Llama Yess: estaba en Retiro, saliendo en el tren y en aproximadamente 30 minutos iba a estar en Núñez. Corto con ella, agarro las llaves, plata y salgo.
<18.07hs>
Me dispongo a caminar las 7 cuadras que separan mi casa de la estación y, nuevamente me llama Yess.
Ya estaba en Barrancas de Belgrano y “en 5 minutos” llegaba a Núñez.
Mientras hablábamos, yo iba caminando… ya estaba en Iberá y la vía, me encontraba a 3 cuadras de la estacion.
Corto con Yess, e inmediatamente empieza a sonar “tic tic tic” y se baja la barrera.
Corrí la maraton de mi vida hacia el andén de la estación, salté a la carrera el molinete, subí y llegué al vagón de Yess. Esos “5 minutos” se habían convertido instantáneamente en 80 segundos.
<18.35 hs>
Llegamos a Victoria. Caminamos por Libertador. Nos encontramos con Berna. Me da el ticket. Se lo doy a Yess.
Comenzamos la búsqueda del bendito ticket que nos faltaba.
Para el recuerdo quedará, que nos encontramos con este muchacho de la filial San Justo,
que es súper copado, que conozco de tantas canchas compartidas a lo largo de los años, que tenía dos tickets sobrantes y no le pregunté nada, porque no recordaba su nombre.
Así que si alguno sabe su nombre estaría buenisimo que me lo sople así la odisea no se repite, jajaja.
<19.45 hs>
Luego de una hora de esquivar entradas truchas y de recibir negativas ante la consulta por un ticket, con el partido ya arrancado, nos decidimos encarar hacia el acceso visitante con la esperanza de que un llanto o un “amigo billetin-guiño,guiño”, nos ayudaran a ingresar a la popular de River.
Sorteamos todos los cacheos hasta el último sin entrada.
En pleno discurso de “me robaron la entrada en Libertador” y un semi llanto digno de Andrea Del Boca que esgrimí
(A todos los que me vieron con lágrimas en el rostro o con una expresión compungida: no se preocupen eran parte del teleteatro que le monté a la bonaraense jaja) sale lo que denominaré “intento de mujer” absolutamente ebria, que coincidentemente acababa de recibir el test de alcoholemia positivo, con tenía una preciada entradita verde y anaranjada entre sus manos.
Sus berrinches y desmanes, tiraron por tierra todas las ilusiones que teníamos de ingresar por esa entrada sin un ticket legal, ya que en breves pero eternos dos minutos, logró revolucionar a todos los efectivos.
Cuando es echada a los empujones por dos oficiales femeninas, nos acercamos con Yess y le ofrecemos comprarle la entrada. Los efectivos habían sido tajantes: no la iban a dejar pasar.
La mina muy irritada, nerviosa… y borracha, dicho sea de paso, se negó y se fue, con el fuckin’ ticket que tanto necesitábamos.
<19.55 hs>
Recibo el llamado de Nacho, sugieriendo que nos acercáramos al acceso nuevamente, que junto con Cachay (quienes nos bancaron muchisimo♥) habían “ablandado” al Inspector del acceso dandole testimonio del violento y angustiante robo de ticket que ficticiamente habíamos sufrido ja.
En el retorno, rebotamos nuevamente dado que era mucha la gente de River que estaba sin ticket en el lugar y no nos podían dejar pasar.
Es en ese momento que un flaco ve la situación y nos ofrece la entrada de “un amigo que lo clavó”.
Ya estábamos en la puerta y Yess le pagó.
<Escuchamos un tibio “gooooool” de fondo>
Nos disponemos a encarar nuevamente y se produce la siguiente secuencia.
“Yess, me das mi entrada?”
“No boluda, te la di cuando perseguíamos a la ebria.”
“Nooooo boluda, si te dije que la robada era yo, y te di mi entrada!!!” ( nos habíamos repartido los personajes, era un teleteatro como los de antes, vió)
Cuestion: nuevamente estábamos con una entrada menos. En el trajín de la búsqueda habíamos perdido la única entrada legal que teníamos.
<20.05 hs>
Totalmente alteradas empezamos a recorrer, en búsqueda del ticket, los lugares por los que habíamos estado, sin éxito por supuesto.
Incrédulas de lo que nos estaba sucediendo, encontramos al chico que nos había dado la entrada “redentora” .
Le ofrece su ticket por 50$ a Yess. Saca la plata. Nos da la entrada y salimos corriendo al acceso. Estábamos adentro… pero no.
En simultáneo, mientras a mi me rompian el ticket, a Yess la mandaban a su casa.
ERA TRUCHA: 80$ TIRADOS.
Anecdóticos quedaran, el llanto y el ataque de asma fingidos por mi nuevamente, que conmovieron a todo el personal policial y a los espectadores circunstanciales.
<20.12 hs>
Invadidas por una sensación de ira, nos sometemos en un trote histórico, por las calles aledañas al “Monumental de Victoria”, logrando eludir el cacheo maldito que no nos dejaba pasar y llegamos a la puerta de la popular visitante.
Nuevamente a mi me estaban por cortar el ticket y a Yess la rebotan.
Ya totalmente resignadas, al borde del llanto real y sentido, nos dirigimos hacia el acceso local.
Queriamos estar con River en la última fecha a toda costa, aunque eso significara el suplicio de verlo desde la tribuna de enfrente.
En la vuelta que damos hacia el acceso local, escuchamos otro grito de gol. Mentalmente pensábamos que el partido, que ya promediaba el primer tiempo, estaba empatado en 1.
Nos acercamos al vallado de Tigre y le digo al chico del molinete:
“No tenemos entrada. No tenemos plata. No somos de Tigre. SOMOS DE RIVER. La gente con la que volvemos ya está dentro de la cancha y queremos ver el partido. Si no tenemos chance de entrar todo bien pero… aunque sea nos podemos quedar acá?”
Y recibo un “que les pasó?”. Le comento nuestra odisea, y el chico hincha de Tigre, de eclipsantes ojos cristalinos, se apiadó de nuestra situación y se acercó a hablar con el inspector del sector local.
Esos 2 minutos fueron eternamente fatales y fatalmente eternos. Volvió con una negativa.
Sorprendentemente no nos invadió la tristeza ya que una respuesta afirmativa hubiera significado ver el partido desde la tribuna del gatito comilón, algo que internamente rechazábamos.
Conservando la calma y la cercanía con el único chico que se mostró accesible toda la tarde, logramos que se comunicara vía sms con el inspector del área visitante.
Dos minutos después este muchacho de quién solo sabemos su nombre, Gustavo, llama a un oficial.
Le pide que nos acompañe hasta la entrada de River que el inspector nos iba a dejar pasar.
Un beso mio y de Yess en cada mejilla, fue lo unico que recibio a cambio, otorgados de motus propio ya no nos pidió nada♥
Eternamente Gracias.
<20.25 hs>
El efectivo nos acompañó. El inspector nos autorizó. Las policias nos revisaron. Yess y Gigi entraron!!!
Con el broche de oro que nos significó, que en el preciso momento en el que entrábamos RIVER hiciera el GOL de la VICTORIA parcial que cerró el primer tiempo. Anecdótico tambien será, que nosotras pensábamos que íbamos perdiendo 2 a 1 jaja.
En resumen, esta fue la Crónica de una VICTORIA altamente disfrutada.
Nowadays, many of us “outsource” basic tasks. Food is instant, ready-made, and processed with unhealthy additives. Dry cleaners press shirts, delivery guys bring pizza, gardeners tend flowers, and, yes, tailors sew on those pesky buttons. But life can be much simpler, sweeter, and richer—and a lot more fun, too! As your grandmother might say, now is not the time to be careless with your money, and it actually pays to learn how to do things yourself!
Psst…Erin’s a lady-loving lady, y’know. Bitch Magazine told me!
This looks pretty nifty.
I want.